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HOMOSEXUALIDAD Y RELIGIÓN Imprimir E-mail

El Sábado Santo de 18 a 21 en SIGLA se debatió sobre Homosexualidad y religión, con algo más de quince personas presentes. Dos eran mujeres. Uno de los temas sobre los se discurrió bastante fue sobre la espiritualidad de los homosexuales, y hubo mención de la existencia de experiencia mística en ese conjunto heterogéneo de cristianos, judíos, protestantes, evangelistas, católicos, ateos, agnósticos, creyentes y no creyentes, que no parecían, según parecer de otro asistente, tener mucho en común aparte de la homosexualidad.

El mismo sábado, al llegar a su computadora, Eugenia Torres nos envió esta nota surgida de lo debatido.

Asunto: bueno, pensé esto

La mística es algo de lo cual los humanos no podemos renunciar. No por falta de capacidad o razonamiento, ni siquiera por una deficiencia en la misma ciencia. La mística forma parte del sujeto sin que este lo elija.
El lugar y las circunstancias determinarán en donde o a través de que esquemas será formado o no lo será. Pero no es posible desligarse por completo de las sensaciones que produce lo inexplicablemente emotivo.

El problema no está dado entonces en el plano de la fe, si no en el de los intereses institucionales por sobre las necesidades espirituales de una población.
Una necesidad de ser integrados a una historia que involucra no solo lo histórico-cultural, sino también lo familiar y afectivo. Es por eso que el rechazo hacia una parte de la población es una acción grave de segregación.
No se trata del sujeto como individuo sano o enfermo, sino de un ser humano con una construcción afectiva que lo liga consciente e inconscientemente a una historia, la suya propia, de la cual se enorgullece y forma parte desde que nace hasta que muere. Se trata de un ser humano que construye lazos no sólo con el mundo tangible, sino también con aquello inexplicable y perceptible, con lo sobrenatural y lo ritualístico.

Negar la posibilidad de inclusión plena a un individuo es negarle una parte de su historia y de su naturaleza. Algo que en tal caso sólo Dios tiene autoridad para hacer. Y si es que existe, porque la fe es otro tema.

Última actualización el Martes, 14 de Abril de 2009 16:06