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Orientación e identidad son innatas Imprimir E-mail

La orientación sexual y la identidad de género se determinan en el período intrauterino y la fase neonatal. No se aprenden; se viene al mundo con ellas.

 

PNAS, National Academy of Sciences of USA, vol 105, no 30, 10273-4

 

Orientación Sexual y su base en la estructura y función cerebral

Dick F. Swaab, E-mail:s Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

Netherlands Institute for Neuroscience, 1105 BA Amsterdam, The Netherlands

 

hipotalamoLa evidencia actual indica que la diferenciación sexual del cerebro humano se produce durante el desarrollo fetal y neonatal, y programa nuestra identidad de género: nuestra sensación de ser varón o mujer y nuestra orientación sexual como hétero, homo o bisexual. Este proceso de diferenciación sexual es acompañado por muchas diferencias cerebrales, estructurales y funcionales entre estos grupos (1). En estudios previos (2, 3), el laboratorio Savic detectó una activación sexodiferenciada del hipotálamo anterior en hombres heterosexuales (HomHe) y mujeres heterosexuales (MuHe) y un patrón de activación sexoatípico, casi revertido, en hombres homosexuales (HomHo) y mujeres homosexuales (MuHe). El hipotálamo (Fig. 1) as una pequeña área del cerebro ubicada bajo la comisura anterior que está involucrada en muchas funciones diferentes, incluyendo la reproducción. Estas observaciones hicieron surgir varias preguntas, una de las cuales fue si los dimorfismos sexuales descritos podían ser sexoatípicos en sujetos homosexuales incluso respecto der factores no directamente asociados con la reproducción. En un número reciente de PNAS, Savic y Lindstrom (4) informaron que las ratios hemisféricas, así como los patrones de conectividad de la amigdala, eran sexoatípicos en los individuos homosexuales, con los HomHo exhibiendo más patrones de mujer que las MuHet y las MuHom mostrando más rasgos similares al varón que las MuHet. Si las características sexoatípicas observadas son el resultado de procesos que se producen durante los períodos fetales o prenatales, como es el caso con la identidad de género y la orientación sexual, es una pregunta abierta. La excelente investigación de imágenes del grupo de Ivanka Savic en los años pasados ha provisto fuerte evidencia de diferencias cerebrales estructurales y funcionales relativas al género y a la orientación sexual. El estudio de estas diferencias ha emergido de una era de prejuicio y miedo como la que yo experimenté hace 20 años. (5).

 

El hipotálamo humano es una pequeña estructura cerebral (4cm3) entre la comisura anterior (ca) y el chiasma óptico (QO) y detrás del organum vasculosum de la lamina terminalis (OVLT). Bajo el corpus callosum (cc) se ven los ventrículos laterales.

 

En 1990, describimos la primera diferencia cerebral relativa a la orientación sexual en el núcleo supraquiasmático (NSQ=SCN, SupraChiasmatic Nucleus) —el “reloj” del cerebro— que en MuHom tiene el doble de tamaño que en las MuHet (6). Después indujimos una diferencia cerebral similar en ratas perturbando farmacológicamente la interacción entre la testosterona y el cerebro en desarrollo, usando el inhibidor de aromatasa ATD en el período neonatal (7). Este experimento arrojó ratas adultas bisexuales que tenían una cantidad de neuronas de vasopresina y células normales mayor que lo normal en sus NSQ (SCNs). La diferencia en el NSQ (SCN) de MuHom era, por lo tanto, no causada por una diferencia en el comportamiento sexual, como se sugirió en la época, sino por una interacción atípica entre las hormonas sexuales y el cerebro en desarrollo. En 1991, LeVay (8) informó que los HomHom , como las MuHet, tienen un area más pequeña en la parte frontal del hipotálamo (el INAH-3) que los HomHet. En 1992, Allen y Gorski (9) descubrieron que la comisura anterior de las MuHom (Fig. 1) es más grande que la de los HomHet. Esta estructura, que es más grande en las mujeres que en los varones, conecta las cortezas temparles izquierda y derecha y está así involucrada en diferencias sexuales relativas a las capacidades cognitivas y el lenguaje. Esta diferencia puede estar relacionada con las asimetrías sexotapíticas hemisféricas en los HomHom y las MuHom como lo vieron Savic and Lindstrom (4). El primer paper de escaneo funcional de Kinnunen et al. (10), que describió diferencias en el hipotálamo en relación con la orientación sexual, recibió poca atención pública o científica, aunque los resultados podían haber tenido relevancia clínica. El hipotálamo de los HomHom resultó no ser de respuesta tan fácil a un antidepresivo clásico (fluoxetina) como el de los HomHet, lo que apunta a una diferencia en la actividad del sistema serotonérgico. Subsiguientemente, Savic et al. (2) estudiaron el efecto del olor —en particular, una feromona derivada de la progesterona y excretada en la transpiración en concentraciones diez veces más altas en hombres que en mujeres. Aunque las feromonas influyen la conducta sexual y estimulan la activación del hipotálamo de MuHet y HomHom del mismo modo, esta feromona no generaba una respuesta en el hipotálamo de los HomHet.

Por tanto las feromonas pueden jugar un rol en nuestra conducta relativa a la orientación sexual. Un studio de seguimiento (3) mostró que las MuHom reaccionaban de un modo sexoatípico, casi recíproco, a las fermonas en comparación conas MuHet, lo que nuevamente indicaba que algunos circuitos hipotalámicos funcionan en relación con la orientación sexual. Kranz and Ishai (11) expandieron esta observación a las áreas corticales. IRM functional fue usada para medir cambios de actividad en el cerebro cuando se mostraban fotos de hombres y mujeres a los sujetos. Ver un rostro de mujer producía una fuerte reacción en el tálamo y la corteza medial prefrontal de HomHet y MuHom, en tanto que en los HomHom y las MuHet estas estructuras reaccionaban más fuertemente ante el rostro de un hombre.

Los estudios previos de Savic hicieron surgir la pregunta de si ciertas características sexualmente dimórficas del cerebro que as improbable que estén directamente involucradas en la reproducción puede diferir entre individuos homosexuales y heterosexuals. El artículo de Savic and Lindstrom (4) provee la respuesta. Los autores midieron la asimetría hemisférica con volumetría IRM y conectividad functional de la amigdala con escaneos PET de flujo de sangre cerebral. En HomHet y MuHom las mediciones volumétricas mostraban una asimetría cerebral hacia la derecha, en tanto que los volúmenes de los hemisferios cerebrales eran simétricvos en HomHom y MuHet. Además, los sujetos homosexuales también mostraban conexiones de amigdala sexoatípicas. En HomHom, así como en MuHet, las conexiones estaban más esparcidas desde la amidgada izquierda. En MuHom y HomHet, por otra parte, estaban más esparcidas desde la amigdala derecha. Además, en HomHom y MuHet las conexciones estaban primordialmente desplegadas con la amigdala contralateral y el cingulado anterior; en HomHet y MuHom, estaban desplegadas con la caudata, el putamen y la corteza prefrontal. Savic y Lindstrom describieron asimetría y conexciones funcionales sexoatípicas en sujetos homosexuales que no pueden ser primordialmente vinculadas con la reproducción y que sugieren un vínculo entre la orientación sexual y las entidades neurobiológicas. Se necesita más investigación sobre la influencia putative de la testosterone sobre los mismos parámetros (e.g., en individuos con síndrome de completa insensibilidad al andrógeno). La investigación neurobiológica relativa a la orientación sexual en humano está apenas ganando velocidad, pero la evidencia ya muestra que los humanos tienen un vasto arsenal de diferencias cerebrales, no solamente en relación con el género, sino también en relación con la orientación sexual.

 

1 Swaab DF (2007) Sexual differentiation of the brain and behavior. Best Pract Res Clin Endocrinol Metab 21:431–444.

2 Savic I, Berglund H, Lindstro¨ m P (2005) Brain response to putative pheromones in homosexual men. Proc Natl Acad Sci USA 102:7356–7361.

3 Berglund H., Lindstrom P, Savic I (2006) Brain response to putative pheromones in lesbian women. Proc Natl Acad Sci USA 103:8269–8274.

4 Savic I, Lindstrom P (2008) PET and MRI show differences in cerebral asymmetry and functional connectivity between homo-and heterosexual subjects. Proc Natl Acad Sci USA 105:9403–9408.

5. Swaab DF (2007) Seksuele differentiatie van het brein: Bepalen je hersenen of je hetero of homo wordt? Over de Kop. Fascinerende vragen over het brein, ed Geurts JJG (Scriptum Psychologie, Schiedam, The Netherlands), pp 56 – 81.

6. Swaab DF, Hofman MA (1990) An enlarged suprachiasmatic nucleus in homosexual men. Brain Res 537:141–148.

7. Swaab DF, Slob AK, Houtsmuller EJ, Brand T, Zhou J-N (1995) Increased number of vasopressin neurons in the suprachiasmatic nucleus (SCN) of ‘‘bisexual’’ adult male rats following perinatal treatment with the aromatase blocker ATD. Dev Brain Res 85:273–279.

8 LeVay S (1991) A difference in hypothalamic structure between heterosexual and homosexual men. Science 253:1034–1037.

9 Allen LS, Gorski RA (1992) Sexual orientation and the size of the anterior commissure in the human brain. Proc Natl Acad Sci USA 89:7199–7202.

10. Kinnunen LH, Moltz H, Metz J, Cooper M (2004) Differential brain activation in exclusively homosexual and heterosexual men produced by the selective serotonin reuptake inhibitor, uoxetine. Brain Res 1024:251– 254.

11. Kranz F, Ishai A (2006) Face perception is modulated by sexual preference. Curr Biol 16:63–68.

Última actualización el Sábado, 03 de Octubre de 2009 13:20