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Cáncer del tracto genital (Cáncer de cuello de útero, Cáncer de endometrio o de cuerpo uterino y Cáncer de ovario)

1. Cáncer de cuello de útero

Esta patología debería ser erradicada en todo el mundo, debido a que es fácil acceder al cuello uterino y, el estudio de sus células y tejidos, permite la investigación de cualquier lesión. En países desarrollados muestra pocos casos, pero en la Argentina es muy alta su incidencia en todo el territorio.

La gran mayoría de los tumores que se localizan en esta parte del tracto genital tienen un inicio gradual y se detectan fácilmente y son reversibles mediante tratamiento. La realización anual de una toma de muestras de células del cuello (estudio de Papanicolaou o PAP) y la colposcopía -observación con lentes de aumento del cuello de útero- desde el inicio de la actividad sexual de las mujeres, han demostrado una gran efectividad para la detección temprana de tumores.

¿ Cómo se hace el PAP?

La prueba consiste en realizar los siguientes pasos: 1º.- Por medio de un especulo (instrumento que sirve para abrir la vagina) el médico o la médica observa con atención el cuello del útero y raspa con un cepillito la superficie del mismo para tomar una muestra de los tejidos. No duele ni causa molestias. 2º.- Las células se colocan sobre una lámina de vidrio y se envían a laboratorio para que un patólogo (Ver Terminología) las analice.

Se recomienda no hacer lavado vaginal, ni aplicar jaleas, cremas o espumas anticonceptivas ni de otra índole antes de hacerse un PAP.

¿Cuándo hacer el PAP?

Momento del ciclo de vida: Una vez que se ha comenzado a tener relaciones sexuales, o a partir de los 18 años.

¿Ante qué evidencias hacer un PAP?

  • Si la menstruación le dura demasiado tiempo o si sangra con mayor abundancia que lo habitual.
  • Si sangra por la vagina en forma anormal en los siguientes casos: a. Entre una menstruación y otra; b. Después de una relación sexual; c. Después de un lavado vaginal.
  • Aunque se haya hecho una histerectomía o esté en la menopausia debe continuar haciéndose el PAP
  • Momento del ciclo menstrual: El momento ideal para efectuar la prueba es entre los 10 y 20 días después de comenzado el período de menstruación, ya que la sangre puede modificar los resultados.

¿Qué significan los resultados del PAP?

Existe una manera de informar los resultados cuya clasificación general es como la siguiente:

Clase I: Negativo o normal. Es cuando las células son normales y no hubo cambio en ellas.

Clase II: irregular o anormal. Cuando las células son ligeramente anormales: esto puede ser debido a una ligera inflamación de los tejidos del cuello de útero. Por lo general no se indica tratamiento pues muchas de las células vuelven con el tiempo a la normalidad sin tratamiento médico. En general el/la médica recomiendan repetir el PAP a los 3 ó 6 meses. También podrá pedir una biopsia para confirmar los resultados del PAP.

Clase III: sospechoso o displasia. No es cáncer. Es cuando las células cambiaron y hay que continuar investigando para determinar el grado de cambio anormal. Su evolución es impredecible: a veces mejora sin tratamiento o continúa, por eso hay que controlarla con pruebas regulares. Las mujeres entre 25 y 35 años de edad corren un mayor riesgo de tenerla.

Clase IV y V: Probabilidad de carcinoma in situ o de cáncer invasor. Aparecen con resultado positivo en el PAP lo que indica una probabilidad de cáncer. Sólo una biopsia puede determinar de qué células se trata. En cualquiera de los casos, requerirán tratamiento.

El carcinoma in situ está generalmente limitado a la capa superior de las células en la región cervical.

El cáncer invasor es más profundo o es un cáncer que se ha extendido a otros tejidos u órganos.

La prueba de PAP puede dar elementos a los médicos para hacer un diagnóstico de cáncer de cuello de útero. Pero deberá hacer más estudios para confirmarlo.

2. Cáncer de endometrio o de cuerpo uterino

Existe una falsa creencia sobre la "benignidad" de esta patología. Esta se presenta en forma constante y sostenida. Se desconocen las causas y hay factores de riesgo discordantes en distintas investigaciones: ausencia de hijos, esterilidad, obesidad, ingesta de estrógenos. Lo que sí se sabe es que en estadios iniciales tiene altos índices de curabilidad. No sólo ocurre en mujeres que han pasado el período de la menopausia, sino que se presenta en mujeres menores de 40 años también.

El mayor problema radica en la consulta tardía frente a síntomas despreciados, tales como el sangrado de la cavidad uterina. Puede ser escaso o mínimo, de pocos o muchos días de duración, de color rojo, rosado o amarronado o puede presentarse flujo maloliente. En las mujeres que menstrúan puede ocasionar aumento del flujo menstrual o que dure más tiempo de lo habitual o pérdidas en otro momento del ciclo.

Métodos de detección de esta patología:

  • Ecografía ginecológica, sobre todo la transvaginal que permite observar cualquier alteración.
  • Histeroscopía: es una técnica que facilita la observación directa del endometrio y permite diagnosticar las causas del sangrado.
  • Biopsia de endometrio por medio de raspado. Actualmente se cuenta con equipamientos que en determinadas circunstancias permiten obtener una muestra de tejido sin anestesia.

Es importante prestar atención a los sangrados y consultar con el médico o la médica.

Factores de riesgo

Algunos médicos investigan sistemáticamente el endometrio de pacientes que padecen de obesidad, hipertensión, diabetes, o en los casos de aquellas que han padecido cáncer de mama y toman Tamoxifeno (producto de amplio uso en oncología para eliminar los estrógenos), o que tuvieron ingesta de estrógenos prolongada, por considerarlos factores de riesgo para el desarrollo de tumores de endometrio. La investigación aconseja que toda mujer que vaya a recibir terapia de reemplazo hormonal con estrógenos, se someta previamente al estudio de las células de su endometrio.

3. Cáncer de ovario

Es el cáncer que más se detecta en un estadio avanzado., porque es una patología silenciosa, o sea, no da síntomas o éstos son difusos (alteraciones digestivas, dolores tenues o trastornos inespecíficos abdominales).

Poco se sabe de la etiología. Se habla de un factor ambiental (contaminación en las ciudades industrializadas; etc.); uso de talcos en la zona perineal; presencia de amianto; dieta con alta ingesta de carne y grasa animal; galactosemia (alta ingesta de yogur y/o de queso cottage asociados a deficiencia de la enzima que los metaboliza); factores endócrinos: el uso de anticonceptivos orales desciende su incidencia, los embarazos también y factores genéticos.

Entre los factores para pronosticar el desarrollo del tumor figura el estadio. Esto significa determinar si está localizado exclusivamente en el ovario o se ha extendido más allá del mismo en la cavidad abdominal. En este caso la sobrevida se reduce. Entonces, lo primordial es obtener un diagnóstico lo más temprano posible: realizar un examen ginecológico por año. La mujeres con historia familiar de cáncer de ovario deberán hacer estudios ecográficos minuciosos, en forma semestral. También la vía transvaginal ha aumentado la sensibilidad para la detección ginecológica.

Formas posibles de reacción frente a un diagnóstico de anormalidad

Cada mujer reaccionará de manera diferente ante un diagnóstico de anormalidad: algunas sienten miedo o pánico; otras sentirán enojo o molestia; hay mujeres que ignoran o niegan sus reacciones. También es razonable tener este tipo de reacción y también querer compartirla con la familia, amistades o profesionales de la salud. Pero más que nada, es necesario seguir los consejos médicos. Mientras más pronto se diagnostique y se trate cualquier síntoma, mayores probabilidades de remisión se tendrán.

Prevención del cáncer

A pesar de poder hacer cosas para reducir nuestro riesgo de cáncer (tal como dejar de fumar, limitar la exposición a rayos X), muchos otros factores tales como la contaminación y los carcinógenos ambientales que bombardean nuestra cotidianeidad se encuentran claramente fuera de nuestro control. Cambios en la dieta, tales como comer productos producidos en forma orgánica, puede ser caro; las recomendaciones dietarias a veces son contradictorias; y la alimentación es un comportamiento complejo difícil de cambiar.

Por lo tanto, la prevención del cáncer significa reestructurar tanto nuestras vidas personales como nuestra sociedad, limpiando nuestro ambiente, teniendo trabajos seguros, alimentos saludables y una vida menos estresante.

Modos de reducir los riesgos de cáncer

Cada mujer debe considerar y sopesar sus factores de riesgo personales cuando deba decidir qué hacer. En la lista que sigue, los factores relacionados con el cáncer de mama se marcan con asterisco (*).

  1. No fume y evite ambientes con humo.
  2. Evite exposicion frecuente a rayos X, especialmente a edades tempranas.
  3. (*) Evite las terapias de reemplazo estrogénico en la menopausia, así como toda otra medicación con estrógenos. La relación entre anticonceptivos orales y el cáncer de mama sigue siendo controvertida. Algunos estudios mostraron que las mujeres que comienzan a tomar píldoras anticonceptivas a temprana edad y continuaron por un largo período, tienen un riesgo mayor de tener cáncer de mama. Otros estudios indican que tomar la píldora disminuye los riesgos del cáncer de útero y de ovarios. Para estar a salvo, las mujeres en riesgo de contraer cáncer de mama deberían evitar los anticonceptivos orales.
  4. Minimizar el consumo de alimentos ahumados, salados o conservados, tales como el tocino ahumado. Evite aditivos, preservadores y harina refinada.
  5. (*) Mantenga bajo el consumo de grasas -alrededor del 15 o 20% del total de calorías, mientras se asegura una ingesta de grasas esenciales adecuadas
  6. (*) Limite o elimine el alcohol.
  7. (*) Investigaciones demostraron que la gente que tiene sobrepeso (más del 40% por encima de las "normas") tiene más cáncer y muere con mayor frecuencia, hecho que debe estar asociado con los niveles de estrógeno. También, que los altos niveles de estrógeno son un factor de precipitación del cáncer de mama. Existe en la actualidad evidencia de que el tejido graso fabrica su propio estrógeno.
  8. Evacuar el intestino en forma frecuente y regular. El incremento de ejercicio y la ingesta de fibras y agua pueden ser de gran ayuda.
  9. Coma una dieta basada en granos completos, vegetales y frutas ricas en fibra y salvado.
  10. Coma alimentos con mucha vitamina Beta caroteno (la vitamina A precursora que se encuentra en zanahorias y otros vegetales amarillos y de hojas oscuras así como en algunos frutos amarillos). O tome suplementos de Beta caroteno. Tenga cuidado con las exageradas dosis de vitamina A (más de 10.000 a 15.000 UI. Diarias), pues pueden resultar tóxicas y no son sustituto de la Beta caroteno.
  11. Coma alimentos ricos en selenio (levadura de cerveza, huevos, ajo, cebolla, hígado, atún, champiñones, langostinos, riñones, granos completos y arroz integral). El selenio puede ser tóxico en altas dosis, por lo tanto sea cuidadosa con las mega terapias o suplementos.
Última actualización el Domingo, 04 de Mayo de 2008 13:57