Antes de hablar con tus padres sobre tu orientación sexual Imprimir

Aquí te ofrecemos una serie de artículos con material que te va a ayudar a afrontar la situación de hablarle a tus padres sobre tu orientación sexual, cuestiones a tener en cuenta, cuándo, cómo decirlo y qué reacciones podés esperar de su parte.

Antes de hablar...

Daria Suárez

Abrir las puertas y salir del closet con tus padres, no es algo que se pueda tener a la ligera, en cualquier etapa de la vida puede tener repercusiones que deberás considerar antes de dar el paso...

Tradicionalmente se han hablado de varias etapas que atraviesan quienes reciben la información de que eres gay o lesbiana, estas son:

I: Choque

Esta es una etapa que se presenta, sobre todo, si tus padres no tienen ni la más leve sospecha de tu orientación sexual y puede tener un duración de minutos a días, pero generalmente se disipa en menos de una semana. Insiste en que no te ha sido posible ser del todo honesto/a con ellos y que estás preocupado/a por la distancia que parece abrirse entre ustedes. Se firme y repite que les amas y que esa es la verdadera razón por la cual tienes que decir la verdad.
Recuérdales que eras la misma persona que antes, que nada ha cambiado excepto que se está abriendo un nuevo nivel de comunicación entre ustedes. Puede que se pregunten sobre la sinceridad de tu amor hacia ellos y que no respondan positivamente a tu manifestación de amor, pero cuando estén solo y puedan pensar más tranquilamente, el mensaje logrará llegar. Puede ser que esta etapa no se presente, ello dependerá de si tus padres tenían alguna sospecha, entonces puede ser que digan algo así como: "tendrás que ayudarme a aceptar y respetarte", o pueden decir: "lo sospechaba hacia rato, estábamos esperando que nos lo dijeras" Si ocurre esto último, tu labor será mucho más fácil, ellos ya habrán pasado algunas otras etapas del proceso.

II: Negación

Esta etapa es una de autoprotección. Todos/as construimos mecanismos para reducir el dolor de una noticia que nos choca o confunde. Tus padres ya escucharon el mensaje, ahora trabajaran en la construcción de mecanismos de defensa para combatirlo. La negación toma muchas formas:

Hostilidad:
¡Ningún/a hijo/a mío a ser marica/tortillera!

No captación:
¡Que bien! ¿ qué quieres comer ?

Desprendimiento:
¡Es tu vida, yo no quiero saber nada de eso!

Reducción:
¡Es solo que estás confundido/a, una etapa más de tu vida, ya se te pasará!

Rechazo:
¡Preferiría que murieras!

Las reacciones y manifestaciones de la negación van desde el llanto tranquilo y callado, hasta los gritos histéricos y la agresión. Muchos padres toman un nivel intermedio de negación: lloran.

Es recomendables que te hayas preparado y buscado el nombre de algun/a consejero/a que pueda darles información imparcial sobre tu orientación sexual. Si ellos te presionan para que busques terapia, diles que aceptas si ellos también van. También deberás haber investigado sobre la homosexualidad y el lesbianismo, informarte de cuales son las preocupaciones que más aquejarán a tus padres, que es lo que más les asusta, a que le tienen miedo... Deberás estar preparado/a para abordar a tus padres por separado, recuerda que cada persona puede reaccionar a diferente velocidad y en otro sentido, es mejor evitar que el que más tenga dificultad para aceptarlo arrastre al rechazo al otro.

III: Sentimiento de culpa

La gran mayoría de los padres consideran la homosexualidad o el lesbianismo como un problema y se preguntan la causa, estarán buscando una forma de "curarla" y se preguntan qué hicieron mal? Recuerda que el entorno les ha enseñado que puede ser por "un mal ejemplo", "demasiada distancia entre hijos/as y padres", "exceso de muestras de cariño", "origen genético" y miles de cosas más que generan una gran culpa en ellos. Tu labor en esta etapa es de brindarles ayuda a través de información, busca un libro (puede ser: "ahora que sabes: lo que todo padre debe saber acerca de la homosexualidad" o "¡Mamá, Papá soy gay!" u otros similares) tenlo a mano, no les envíes a una librería a comprarlo! y busca grupos de apoyo para padres de gays y lesbianas u organizaciones gay/lésbicas que puedan darles apoyo e información.

IV: Expresión de sentimientos

Esta es una etapa que llega por agotamiento, cuando tus padres se dan cuenta que la culpa y la negación no llevan a nada y que están creando una distancia mayor entre tu y ellos. Es entonces cuando están listos para hablar, preguntar y escuchar respuestas. Es el momento del diálogo.
Debes estar preparado/a para toda una gama de sentimientos:

"No le cuentas a nadie de la familia."
"Me siento herida/o"
"Creo que todo estaría mejor si no nos hubieras dicho nada!"
"¿ Cómo puedes lastimarnos de esta forma ?"
"Preferiría morir."
"¿ Que dirán nuestros/as vecinos y amigos/as ?"

Como has vivido en una sociedad que te ha rechazado, estás listo/a para compartir con ellos muchos de estos sentimientos pero, déjales hablar necesitan hacerlo! La ira y el dolor son los sentimientos más frecuentemente expresados, ten presente que ellos soñaron y construyeron todo un futuro para ti dentro de un mundo heterosexual, esto se ha derrumbado y les duele, es mejor que los digan y se desahoguen. Para ti será muy duro pero ten la seguridad de que este es el camino a la recuperación de tus padres.

V: Decisión personal

A medida que el dolor y el enojo disminuyan, tus padres se enfrentarán a la decisión racional de elegir la posición que asumirán en adelante contigo y tu orientación sexual. En esta decisión influirá mucho su orientación y apego religioso, así como si son personas liberales o conservadoras, sin embargo, un punto muy importante es la importancia que le den a la relación contigo, ellos pueden optar por:

Continuar queriendote y creciendo en su proceso de aceptación con amor y respeto.
No hablar más del asunto. Lo conocen pero están consientes de sus límites y no quieren ser empujados más allá.
Hacer de todo lo que hagas, digas o dejes de hacer o decir con tu vida un problema. Ante esta actitud deberás buscar apoyo y compañía en otras personas y darles tiempo a que avancen, esto puede tomar años o nunca llegar.

VI: La verdadera aceptación

Algunos padres logran llegar a esta ansiada etapa y ven la homosexualidad o lesbianismo de su hijo/a como una legítima expresión de sexualidad humana. Estos padres aceptan que son miembros de una sociedad homo/lesbofóbica que castiga la diferencia y que cargan con una gran cantidad de prejuicios y creencias pseudo científicas, saben que deberán luchar al lado de su hijo/a para romper esas ideas e impedir que les haga daño y les separe. Ten siempre presente que cada familia y cada padre o madre es singular y única, las etapas anteriormente indicadas pueden no aplicarse a la reacción de tus padres y la sexta y deseada etapa puede tardar mucho tiempo en llegar, incluso puede que no llegue nunca...

Cuando tomes la decisión es posible que sientas pánico y durante el proceso puede haber mucho dolor, pero la búsqueda de un entorno de respeto y cariño en tu hogar es algo que bien pueda valer la pena. Ahora bien, hay padres que nunca podrán lidiar con la realidad y es algo que tú deberás considerar y sopesar...

 
Fuente

 

Antes de hablar con tus padres debes considerar lo siguiente sobre tu situación:

¿Estás seguro/a de tu orientación sexual?

No es conveniente hablar del tema si no podés responder con toda seguridad a la pregunta
¿estás seguro/a?. Cualquier confusión de tu parte aumentará la de tus padres y hará que duden que es real y tiene fundamento lo que les estás diciendo.

¿Te sentís cómodo/a con tu sexualidad homosexual?

Si estás luchando con sentimientos de culpa y periodos de depresión, sería mejor que trabajaras estos puntos en una terapia o un taller de reflexión y posponer el hablar con tus padres hasta sentirte seguro.

Si esa depresión tiene que ver justamente con la relación que tenés con tus padres, el tratar de solucionarlo enfrentando a ellos con tu verdad puede ser contraproducente. Hablar con ellos de este tema muy posiblemente requerirá de vos una energía enorme por lo que es conveniente esperar a estar en un buen momento anímico.

¿Contás con apoyo de otros/as?

Si la reacción de tus padres fuera muy negativa deberías tener la posibilidad de recurrir con confianza para buscar apoyo y fuerza emocional, y previamente deberías saber donde encontrarla. Es fundamental mantener el sentido de preservación y no arriesgarse a quedar en una situación de indefensión emocional.

¿Tenés suficientes conocimientos acerca de la homosexualidad?

Tus padres seguramente reaccionarán en base a una vida entera de información proveniente de una sociedad homofóbica, es decir, en la que la homosexualidad es rechazada irracionalmente como algo antinatural, desviado etc.

Si te informaste recurriendo a material serio y positivo sobre la homosexualidad podrás ayudarlos compartiendo con ellos esa información que les permita ver lo errado que son sus prejuicios.

¿Cuál es el ambiente emotivo en el hogar?

Si podés escoger el momento de hablar, hacelo con cuidado. Elegí un momento en que tus padres no estén enfrentándose a problemas graves, como dificultades económicas severas, la enfermedad o muerte de un amigo o familiar, o la enfermedad de alguno de ustedes en la familia.

¿Podés ser paciente?

Tu padre y/o madre pueden necesitar bastante tiempo para asimilar la información que querés darles si no lo habían considerado antes. Este proceso puede durar meses y hasta años. Es importante que analises cuál es tu necesidad, si sentís que necesitarás una reacción aprobatoria inmediata o bastante rápida y esa espctativa no condice con la realidad, puede ser conveniente para vos nos forzar esa situación todavía.

¿Qué te motiva a hablar ahora?

Si te motiva el amor que sentís por ellos y tu incomodidad con la distancia que sentis al no poder hablar con ellos de algo tan importante como tu sexualidad estos sentimientos serán buenos consejeros.

En cambio puede ser muy perjudicial revelar tu orientación sexual en medio de una discusión usando tu sexualidad como un arma para herirlos o vengarte de ellos. Luego seguramente te sentirás mal y el haberlo hecho así alargará el proceso de aceptación de tus padres.

¿Tenés materiales disponibles?

La homosexualidad es un tema sobre el cual las personas que no son gays saben muy poco. Tené a mano al menos algo de lo siguiente: un libro dirigido a los padres que hable sobre este tema, un número telefónico de algun profesional que sepas lo que opina de este tema y los pueda ayudar, o conectate con el grupo de padres, familiares y allegados de Lesbianas y gays de SIGLA para que tus padres puedan hablar con ellos.

¿Dependés económicamente de tus padres?

Si sospechas que tus padres son capaces de retirarte el apoyo económico para tus estudios u obligarte a salir del hogar, deberías considerar si es preferible esperar a que no tengan ese control económico sobre vos para poder hablar.

¿Cómo te llevás generalmente con tus padres?

Si siempre te has llevado bien y siempre te brindaron su cariño muy probablemente podrán tratar este tema de una manera positiva.

¿Cual es us punto de vista socio-moral?

Si ellos tienden a ver los asuntos sociales en terminos de lo bueno y lo malo, lo santo y lo pecaminoso, puedes prever que tendrán serios problemas al enfrentarse a tu sexualidad.

¿Estás decidiendo esto tu mismo?

No todo el mundo debe revelar su orientación sexual a sus padres. No te sientas presionado a hacerlo si no estás seguro/a de que vas a lograr algo positivo al hacerlo. Por otro lado, es lógico que siempre exista algún temor a la reacción que ellos puedan tener, aunque sientas que son muy comprensivos, que tienen buen diálogo y que te aman mucho, incluso en ese caso es razonable que tengas temor, justamente porque los querés mucho y no te gustaría lastimarlos o no soportarías que te quisieran menos o te dejaran de querer.

Cada caso es único y especial:

Estas preguntas solo son para ayudarte a que te formes una idea de tu situación y la de tu familia, pero en cada caso la combinación de factores es única y la decisión final será tuya.

El grupo de padres, familiares y allegados de lesbianas y gay se formó en SIGLA en 1998 por iniciativa de algunos integrantes del grupo de reflexión de adolescentes y jóvenes que habían hablado con sus padres y tenían la necesidad de que ellos conocieran el lugar donde habían encontrado apoyo y contención con la esperanza de que ese apoyo y conteción también le sirviera a sus seres queridos.

Si estás pensando en hablar con tus padres sobre tu orientación sexual, participar de las reuniones del grupo te puede ayudar a contestar estas preguntas. Si ya lo hablaste, podés conocer el grupo y luego decidir si esta puede ser una ayuda ellos al tener la posibilidad de hablar con otros padres y madres de gays y lesbianas.


Este material es una adaptación del folleto “How you can say to yours parents you are gay?”, editado poe las Asociación de Padres y Amigos de gays y lesbianas de EEUU.

Traducción al español: Rafael Freda.
Adaptación: Rafael Freda y Javier Durán


 

Antes de hablar sobre tu orientación sexual

 

Por Israel Pintor.
(2da Edición, junio 2007)

  • * Hablar sobre tu orientación sexual no debería ser algo difícil y sin embargo lo es.

  • * El texto que compone este artículo pretende ayudar a aligerar un poco esa carga.

  • * Te invito a leer y reflexionar, tómate tu tiempo.

La sexualidad y orientación sexual siempre han tenido y tendrán relación con el desarrollo de nuestras vidas, es importante considerarlas elementos importantes, expresándolas y viviéndolas sin ningún tipo de opresión, con todo goce posible.
Hablar sobre tu orientación sexual cuando es inaceptada socialmente, es tarea difícil y se vuelve un problema de grandes magnitudes cuando no se tiene la menor idea de qué sucede con ella. Probablemente ahora te cueste trabajo entenderlo, es normal pues durante toda tu vida la instrucción recibida ha sido distinta: nos enseñan las cláusulas del contrato heterosexual de una sociedad machista.


Puedes sentirte molesto(a) con las circunstancias, enojado(a) contigo y con los demás, tal vez culpable por ser diferente, deprimido(a) por no cumplir las expectativas de la gente que te rodea. Es el momento de poner todo en una balanza, es aquí donde deberás tener una charla contigo mismo(a) y pensar realmente en tus deseos y necesidades; demostrar cuánto te quieres y puedes hacer por ti. Aunque probablemente suene algo egoísta, es necesario pensar sólo en ti durante un tiempo para valorar, reflexionar y enfrentarte contigo.


A continuación presento algunos puntos que te convendría considerar antes de hablar sobre tu orientación sexual, con el objetivo de obtener un resultado positivo.


Esencial es estar seguro(a) de tu orientación sexual, es decir, entender plenamente cuál es esta. Después de estarlo, es de vital importancia sentirte cómodo(a) con ella. Podrás darte cuenta de ello cuando ser gay, lesbiana o bisexual no represente vergüenza, angustia, molestia o motive antipatía o indiferencia por los demás (cualquier persona, incluidos tus familiares). Ser bisexual, gay o lesbiana deber ser motivo de orgullo y alegría pues se trata de una característica que hace auténticas a las personas.


Pregúntate: ¿Hablar con alguien sobre mi orientación sexual me hará sentir mejor? Al contestar esta pregunta podrás deducir cuanta es tu necesidad. Si al reflexionarlo llegas a la conclusión: hacerlo me hará sentir aliviado(a), liberado(a), o simplemente mejor, vas por buen camino; de lo contrario será mejor esperar. Cuando la necesidad de expresarlo es mucha y no soportas un segundo más sin hablarlo, entonces es tiempo de hacerlo. Dependerá de cuan grande sea tu necesidad de expresarlo que te atreverás a enfrentar el tema. Muchas personas simplemente no sienten esta necesidad y prefieren mantenerse en el anonimato, por supuesto esto es totalmente válido y aceptable; callar puede llegar a ser lo mejor para aquél o aquella que encuentra comodidad y sobretodo felicidad al mantenerse dentro del armario.


¿Por qué es importante que alguien más sepa cuál es mi orientación sexual? Con la respuesta a esta pregunta podrías entender la razón del deseo porque otros lo sepan. Principalmente nuestros padres creen en muchas ocasiones que salir del clóset es un acto de rebeldía en su contra, o tal vez una manera más para volverlos locos, enfurecerlos, o simplemente llevarles la contraria; por otro lado debes advertir: a nuestros padres nadie les ha enseñado a comprender la homosexualidad, es decir, ni en casos remotos alguien se tomó la molestia de hablarles sobre orientaciones sexuales diferentes. Es importante saber qué te invita a decirlo. En un principio será difícil obtener una respuesta, sobre todo cuando piensas hablar con tus padres, pero ten en mente, probablemente serán ellos los realizadores de más arduos esfuerzos para entenderlo que cualquier otra persona, aunque no sea esto una ley.


Por otra parte, esconder tu atracción mental, física y sentimental hacia los hombres siendo uno, mujeres siendo una o ambos siendo cualquiera de los dos, normalmente provoca una sensación de inconformidad, incomodidad, vacío e infelicidad. ¿Por qué necesitas salir del clóset? Soliloquio: -Estoy harto de fingir. Con cada día pierdo pedazos y partes de mí mismo(a). Si esto continúa voy a perderme por completo.


Explica tus ganas por dejar de esconder parte de tu vida y lo desagradable de esa sensación, esas pueden ser respuestas bastante acertadas. Cuando el momento de hablarlo con alguien más se acerque recuerda, posiblemente la noticia no sea bienvenida, sé perceptivo(a), escucha a tu interlocutor sin permitir ofensas. Será bueno mantenerte en una posición neutral, es decir, ni celebres ni dramatices; las cosas son como son y punto, te conviene manejarlo de esta manera, sobretodo si tienes a tus padres de frente. Necesitarás profundizar un poco más en el tema según lo consideres necesario.


Probablemente la información con la que cuentas respecto a ser gay, lesbiana o bisexual, es mínima; es normal pues nadie hasta ahora se ha detenido a explicarte las cosas de otro modo. Estamos acostumbrados a escuchar a la gente referirse, a veces sin la intención de agredir, a los y las homosexuales como maricón, machorra, puto, marimacha, mariposón, muerde almohadas, tortillera, etc., pero pocos saben cuales son las definiciones y formas correctas.

Es casi obligatorio entender las diferencias, similitudes y especificidades de cada una de ellas pues además de necesitarlas todo el tiempo, forman parte de tu vida; cuestión usualmente ignorada por comodidad, tradición o simples ganas. Verás, comprenderlas y asimilarlas aumentará tu capacidad de explicarlas, inclusive podrías lograr que esos términos peyorativos usados por el mundo entero para referirse a los y las homosexuales, dejen de herirte o molestarte si lo hacían antes.

Se inteligente, es decir, cuenta con armas cognoscitivas suficientes para combatir mitos o prejuicios en torno a la homosexualidad. Para lograrlo sugiero buscar libros, revistas o artículos en páginas confiables de la Internet. Nunca estarán de más las visitas a las bibliotecas, o librerías especializadas. Así como leer puede servirte, intenta relacionarte con personas de tu orientación sexual con el propósito de intercambiar experiencias de vida y tal vez sentirte identificado(a); hacerlo ayudará a aumentar tu autoestima y, hablar libremente de cualquier tema sin miedo al rechazo servirá de práctica para cuándo decidas hablar con alguien más. Hacer amigos(as) gay es una gran experiencia de vida.


Entender cuál es el significado de salir del clóset, será una de tus prioridades. Verás, desclosetarte es mucho más que decirle a todo el mundo ¡Soy gay, lesbiana o bisexual!, se trata de sentirte libre de angustias, penas, culpas o remordimientos porque otro(a) se entere. Cuando logres sentirte completamente seguro(a), confiado(a) y contento(a) con quien representas, entonces conseguirás dejar atrás los problemas del clóset. La convivencia con los nuevos amigos puede ayudarte a entender mejor la situación.


Las consideraciones funcionan prácticamente para cualquier persona en la mayoría los casos, no se trata de leyes o estatutos jurídicos infalibles, son apenas datos de utilidad. Hablar sobre tu orientación sexual de por sí es difícil, significa un gran paso. No lo olvides, para lograrlo se requiere de valor y amor por uno mismo y por los demás.


Hablar con tus padres o mejores amigos sobre tu orientación sexual puede convertirse en la tarea más difícil de tu vida o si lo prefieres podrá ser la experiencia más liberadora, honesta y bella jamás compartida con ellos, eso dependerá de aspectos que, en su mayoría, están en tus manos. Recuerda: se le teme a lo desconocido. Intenta apostar todo a tu favor con el objetivo de obtener una respuesta positiva. Pon en práctica tus mejores cualidades, será buen arma. Al hacerlo, además de preparar el territorio para salir del clóset con tus seres queridos más importantes, reforzaras las mejores características de tu personalidad. Resalta tu capacidad para ser paciente, honesto(a), alegre, positivo(a), entusiasta y sobre todo inteligente.


Piensa, ¿decirlo mejorará la relación con mis padres? Sería útil saberlo, de eso depende obtener una respuesta más positiva que negativa. Cuando la relación con tus padres es buena, o sea, la comunicación es periódica, existe confianza o libertad para hablarles cuando les necesitas, ellos te escuchan o aconsejan y además consideras que al hablar del tema pueden entenderlo, entonces quizá sea bueno para todos hablar sobre tu orientación sexual. Si el caso es contrario o las cosas pintan mucho peor y crees no pueden entenderlo y lo reprobarán sin vuelta de hoja, deberás pensarlo dos veces antes de tomar una decisión. Pueden empeorar las circunstancias. Date el tiempo necesario para pensar este punto, es trascendental.


No te preocupes demasiado, la cosa no es tan aterradora como parece. En la gran mayoría de los casos, sucede que la relación entre padres e hijos se beneficia: crece la confianza, la honestidad se convierte en prioridad, la comunicación incrementa y en el mejor de los casos se refuerzan los lazos amorosos, incluso puede llegar a unirse mucho más la familia; todo sucederá durante el proceso de aceptación. Recuerda, se pretende obtener un resultado positivo al hablar con tus padres, antes de hacerlo es conveniente imaginar sus posibles reacciones para así anticipar acontecimientos, formar argumentos a tu favor y brindarte seguridad cuando el momento llegue, además de ayudarte a comprenderlos en el proceso.

Algunos sexólogos, estudiosos y escritores dedicados al tema, han hablado de una serie de etapas por las que los padres atraviesan cuando enfrentan la noticia.


El choque, es cuando reciben la noticia por primera vez. En algunos casos los padres pueden anticipar la etapa por sospechas o intuiciones, esto podría beneficiarte pues significa que han reflexionado sobre tu posible declaración; si es así, la tarea será mucho más fácil. Por ser la primera etapa es la más fuerte o intensa, la caja de pandora se abre. Tus padres podrían llorar, gritar, enfurecerse o quedarse mudos. Esta etapa regularmente es corta, puede durar minutos, días o tal vez semanas. Es improbable rebase ese límite de tiempo, dependerá de la capacidad de cada uno de tus padres para asimilar la noticia, considerala una reacción normal. Después de habérselos dicho por primera vez, es conveniente dejarlos pensar a solas, mientras tanto reflexionarán: su hijo(a) es la misma persona hoy. No olvides mencionar las razones que te llevaron a decírselos, estarán esperando escucharlas.

La etapa de negación ampara a las personas de mensajes amenazadores y dolorosos, a diferencia del choque, el receptor del mensaje escuchó e intenta desarrollar un mecanismo de defensa para combatirlo. Es identificable cuando los padres demuestren desprendimiento al hablar del tema, hostilidad para contigo u otro miembro de la familia sin ninguna razón lógica. Incluso pueden insistir en que “eso” no puede sucederte. En algunos casos, la situación avanza hasta extenderse a un estado rarísimo: permanecerán serenos, llorando continuamente o gritando todo el tiempo hasta hacerlo rutinario.


El siguiente paso será intentar abrir el diálogo cautelosamente: -Papá, Mamá, hace tiempo quiero hablar de esto; por favor, no me alejen de ustedes. No puedo seguir mintiéndoles. Los quiero y deseo me quieran también. Será aquí cuando se intercambiarán los papeles, serás algo así como un instructor y ellos se convertirán en tus alumnos, se trata de enseñarles todo lo aprendido hasta ahora respecto a ser lesbiana, gay o bisexual. No será necesario darles más información de la solicitada. Pon en práctica los conocimientos adquiridos a nivel personal, se utilizarán ahora para ayudarles a entenderlo en otro contexto, el de padres.


Tener un buen libro a la mano o el nombre y número de un par de psicólogos será de gran ayuda; un libro representa autoridad, tus padres pueden leerlo y asimilar las cosas como si recibiesen la información de una persona especializada, sin necesidad de hablarlo con nadie, pues quizá no están preparados. Los psicólogos servirían en el caso contrario, o sea, si tus padres necesitan la opinión imparcial de un profesional. Tus padres buscarán la manera de obtener el bienestar que necesitas y para eso es probable que intenten enviarte con un psiquiatra o psicólogo para tratar el “problema”. Si te presionan demasiado, lo mejor es acceder, pondrás en práctica tu astucia si aceptas ir sólo a la misma cantidad de sesiones que ellos. Se resistirán en un principio, dirán no necesitar ayuda, sin embargo, en el fondo, pueden dar acogida a la oportunidad de hablar con alguien.


Puede que uno de los dos se adelante aceptando y asimilando las circunstancias, quien parezca adaptarse más rápidamente puede sugerir al otro(a) la aceptación. Estos padres pueden experimentar tensión, ya sea expresamente o en silencio.


El sentimiento de culpa. Cuando las personas enfrentan la homosexualidad o bisexualidad sin conocerla realmente, pueden considerarlas un “problema” y preguntar ¿Qué la causa? Si dan con la causa, seguro encontrarán la cura, esto es un mito. La duda, inclusive, podría tornarse introspectiva con pensamientos como: ¿Qué he hecho yo de malo? Cuestionándose por lo establecido, lo que “debería” ser un hombre o una mujer, examinando la masculinidad y la feminidad. El padre del mismo sexo que el (la) hijo(a) a veces siente culpabilidad más agudamente. Con frecuencia los padres solteros se culpan a causa de su separación conyugal, o ausencia de un modelo masculino o femenino según sea el caso: cuando un padre o una madre se siente culpable, normalmente se centran en sí mismos, no logran preocuparse por tu propio proceso; en esta etapa estarán demasiado ensimismados para preocuparse por ti. No te ofendas por eso.


Tus padres pueden no ser capaces de admitir la situación. Reconocerlo es como decir: -He causado esto. Cúlpame a mí-. Esta no es una posición cómoda para ningún padre. Les puedes ayudar de varias maneras: asegurándoles, la causa no es tan sencilla como ellos la ven. El libro seleccionado podría ser oportuno ahora, recomiendo tenerlo a la mano y no mandarlos a cómpralo a una librería gay. Brindarles información es como regar una planta y cuidarla durante algún tiempo hasta lograr que crezca, tomará tiempo, pero cuando menos te des cuenta florecerá. ¡Felicidades!, todo va genial y seguramente irá mejor aunque no lo parezca por ahora.


La expresión de sentimientos. Cuando la culpa y la auto-recriminación desaparezcan, tus padres estarán listos para hacer preguntas, escuchar las respuestas y aceptar sus sentimientos. Es el momento para retomar el diálogo y convertirlo en algo productivo y positivo. Ahora brotarán los sentimientos: dolor, resentimiento, confusión, aislamiento, temor al rechazo o al futuro, decepción, resignación, aceptación, etc. La retroalimentación con otros padres en el mismo caso es aconsejable. Intenta proponerles asistir a un grupo para padres de hijos homosexuales, bisexuales y lesbianas.


La decisión personal. Cuando el trauma disminuye, los padres pueden enfrentarse de manera más racional al asunto. No es raro que quieran detenerse a considerar sus opciones. Es como llegar a una encrucijada del camino. La religión tomará un papel importante. Su orientación general, ya sea liberal o conservadora, tomará partido en la respuesta definitiva. Un factor primordial es la importancia dedicada a la restauración de su relación. Una variedad de factores les influencian según formulen la manera de enfrentarse al asunto. La mayoría de los padres continúa queriendo a sus hijos. Podrán aceptar la realidad sobre tu orientación sexual. De hecho ahora la relación entre ustedes estará basada en el respeto, la confianza y la honestidad. Todos se sentirán mejor sobre lo sucedido, serán mucho más concientes y se preocuparán por los problemas que habrás de enfrentar.


Probablemente tus padres respondan tibiamente. Aunque pueden hablar del tema, lo consideran muy delicado. Progresarán hasta cierto punto y no querrán ir más allá, esto no indicará necesariamente una actitud negativa, ellos saben hasta donde llegar y no quieren ser empujados más allá.


Tu orientación sexual puede convertirse en foco de constantes batallas. Todo lo que hagas o digas ha de verse como síntoma de tus problemas, por ejemplo: el lenguaje, los horarios, los amigos, las calificaciones escolares, la elección de tu profesión, etc. Mientras exista esta situación, tanto tus padres como tú saldrán perdiendo. Por lo general, cuando uno de los padres asume este papel extremo, al otro no le queda más remedio, tomar una posición similar. Algunas palabras sobre el retroceso también son necesarias. La solución de problemas y el cambio de actitudes, algunas veces parecen avanzar con dos pasos positivos y uno negativo. Tus padres pueden recaer uno o dos pasos y volver a discutir algo antes resuelto.
La aceptación. Tus padres podrían pasar la vida sin aceptarlo o celebrar tu singularidad tomando posturas de rechazo a la opresión hacia esta minoría.


Como podrás darte cuenta, son muchos los aspectos por reflexionar antes de tomar la decisión de hablar con alguien más sobre tu orientación sexual. Mi intención al escribir este artículo es proporcionarte la información con tiempo. Desafortunadamente no en cualquier lado y tan fácilmente se consiguen estos datos, por eso lo escribo esperando te sea útil. Me baso en experiencias personales, conocimientos adquiridos en libros y anécdotas de amigos cercanos.


…el reprocharse a sí mismo es un lujo. Al censurarnos a nosotros mismos, tenemos la sensación de que nadie tiene ya derecho a censurarnos. Es la confesión y no el sacerdote, lo que nos absuelve. Oscar Wilde

 Fuente

Última actualización el Lunes, 09 de Marzo de 2009 15:54