Son lesbianas y lograron que una prepaga les cubra una fertilización Imprimir

Clarin.com
CASO EN LA ARGENTINA

Son lesbianas y lograron que una prepaga les cubra una fertilización

La Justicia les reconoció el derecho de tener un hijo en común.

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Se conocían del barrio. Pilar alucinaba con Marisa pero Marisa la veía como a una criatura: tenía 14 años, demasiado pronto para enamorarse. Pilar se fue a vivir a Uruguay y estuvieron años sin verse. Hasta que un día, Marisa, que había tenido dos hijos con un hombre, fue a buscarla. Pilar la esperaba en la terminal con una flor en la mano. Desde ese día, hace casi siete años, vivieron juntas, estudiaron juntas y fantasearon juntas. Quieren ser mamás, así, en plural. Ahora, después de tres años de cartas documento, lograron algo inédito en la Argentina: su obra social deberá cubrir el tratamiento de fertilización asistida para que puedan tener un hijo biológico en común.

El caldo se venía cocinando: hace menos de diez días, una jueza habilitó a dos varones a casarse. Y en los últimos años, la Justicia obligó a varias obras sociales y prepagas a cubrir tratamientos de fertilización en parejas heterosexuales. Ahora, el fallo de la jueza porteña Elena Liberatori ordena a la Obra Social Ciudad de Buenos Aires (Ob.SBA) a "adoptar las medidas necesarias tendientes a cubrir los costos económicos del tratamiento médico pertinente a los fines de que puedan acceder a la posibilidad de tener un hijo en común".

Las opciones son pocas y caras: una inseminación con semen de un banco (cuesta unos $3.000) o una fertilización in vitro con ovodonación. "Qué bueno que mis óvulos estuvieran en vos. Así seríamos las dos mamás', me dijo Pilar. Así decidimos que ella, que no tiene hijos, ponga el óvulo y yo el útero", contó Marisa a Clarín. El tratamiento cuesta unos $15.000. Ninguno garantiza quedar embarazada en el primer intento.

El camino fue duro: "En el Hospital de Clínicas nos dijeron: 'Ustedes deberían saber que acá hay un Comité de ética'. Habremos pasado por 50 abogados: algunos nos decían que era una causa perdida, otros que sus clientes podrían tomar a mal que ellos representaran gays", dice Marisa. Alberto y Fernando Malimovca, los únicos abogados que les prometieron pelearla y sin cobrarles, contaron a Clarín: "Durante un año y medio llevamos notas a la obra social pero las rechazaban. Por eso decidimos presentar un amparo con una medida precautoria, porque Marisa ya tiene 40 años y no puede esperar mucho más. La jueza fue ejemplar. Hizo hincapié en que la salud no es sólo la ausencia de enfermedad". Las chicas dicen que les deben todo: "Nos prometieron que nos iban a ayudar a cumplir nuestro sueño. Y cumplieron".

María Rachid, presidenta de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans, agregó: "Hoy, la ley reconoce el vínculo con quien lo lleva en el útero, y la otra no existe. Eso hace que los hijos tengan la mitad de sus derechos: pueden compartir la obra social, la pensión y la herencia sólo con una de sus mamás y sólo una de ellas está obligada de proveerlo de alimentos y cuidados. Este nuevo fallo va un paso más allá: por primera vez se habla de 'hijos en común' y eso significa que reconoce el vínculo de las dos madres con el hijo".

Así, si la fantasía de la criatura que alucinaba con su chica se cumple y tienen un bebé, deberán hacer otro planteo para inscribirlo. Es que hoy, las partidas todavía hablan de "madre" y "padre".
Última actualización el Martes, 01 de Diciembre de 2009 17:01