Menopausia Imprimir

La menopausia es la etapa final en el ciclo reproductivo de una mujer. Señala el cese de la menstruación y de la capacidad de reproducción, cuando declinan los niveles de estrógeno y cesa la ovulación.

Las sociedades industrializadas, con su visión privilegiada y mitificada de la juventud, asignan a la mediana edad de las mujeres, y a la menopausia en especial, un valor negativo. Porque la menopausia es también hecho cultural. Y el cuerpo, además de un conjunto de órganos y funciones, más que anatomía es un conjunto de significados, lenguaje, símbolo, espacio de relaciones sociales y relaciones de poder, memoria, pasado, huella, etc…

Es también interesante saber que cuando el tránsito por esta etapa tiene lugar en un contexto de cambios sociales en los que se favorece la equiparación de mujeres y hombres, el hecho es vivido positivamente. Y finalmente, que aquellas mujeres cuyas ocupaciones habituales no se restringen al desempeño del rol de amas de casa exclusivamente, parecen tener un registro menor o inexistente de molestias.

Pero como mujeres y lesbianas, tenemos que tener en cuenta que la menopausia no es sinónimo de deterioro, y no es una enfermedad, aunque requiera ayuda especializada. Necesitamos recuperar nuestros saberes acerca de nuestros cuerpos, saberes acumulados a lo largo de la vida. Intentar el intercambio, entre los saberes propios y los de ámbitos académicos. Desechar mensajes negativos sobre la sexualidad y las concepciones sociales rígidas que entorpecen la relación más libre con nuestro cuerpo. Las mujeres maduras somos sexuadas. A pesar de las falsas creencias, el deseo sexual sigue existiendo: hemos acumulado sabiduría, lucidez, desinhibición; sabemos qué queremos y sabemos decirlo. Merecemos el placer, es un derecho. El placer sexual es saludable, libera tensiones. La piel, el ejercicio de la ternura (que no se opone a la pasión) pueden ser vitales y alternarse. Necesitamos abrirnos a múltiples sentimientos. Además debemos c recer en la amistad entre mujeres, sea con jóvenes o con mayores. Es una buena estrategia para reducir el aislamiento e incrementar los espacios de disfrute en relaciones igualitarias. Construir una familia elegida, buscar amigas, nos trae afectos y permite compartir experiencias que son comunes en esta etapa: angustias, alegrías, gustos, sabores, dudas, certezas. Debemos aprender a querernos y a escucharnos a nosotras mismas: respetar nuestros intereses y deseos, ejercer nuestra autonomía, ser protagonistas de nuestro propio envejecimiento y de nuestra sexualidad. Entonces, la menopausia significará un alivio, y la apertura a nuevas posibilidades de experiencia.

¿Cuáles son lo signos de la menopausia? Darse cuenta….

La menopausia se ubica en el momento en que se produce el cese permanente de las menstruaciones.

Climaterio es la palabra con la cual se engloban los períodos anterior y posterior al cese de las mentruaciones: la premenopausia (cuando empiezan a ocurrir cambios en el ciclo menstrual: espaciamiento de las menstruaciones, volumen del flujo, etc.), la post-menopausia (cuando no hay más menstruación). Esto ocurre habitualmente, entre los 40 y 65 años.

¿Por qué sucede…? Fisiología del ciclo sexual

Las hormonas son las responsables del cambio que se presenta en la pubertad y de aquellos que se tendrán en la edad adulta. La reducción de las hormonas, al llegar al climaterio, es la responsable de los cambios en el organismo de la mujer. Las hormonas íntimamente relacionadas con la menstruación, son: los estrógenos y la progesterona que segregan los ovarios. Los estrógenos son responsables del desarrollo de los órganos sexuales, tanto internos como externos, con sus rasgos específicamente femeninos.

En el período perimenopáusico, cuando ocurren las primeras irregularidades menstruales, hay un incremento de los niveles de estrógenos y de otras hormonas llamadas gonadotropinas y disminuye la progesterona. Los ciclos comienzan a ser irregulares: aumentan o disminuyen los intervalos entre ellos; la cantidad de flujo, así como la duración de la pérdida, varían: son muy cortos o muy largos, escasos o abundantes. A veces también pueden presentarse pequeñas pérdidas entre períodos. A medida que se acerca la menopausia, se espacian las menstruaciones de modo que entre la penúltima y la última pueden pasar muchos meses.

Varios son los cambios corporales que suceden durante el climaterio, entre ellos la sequedad vaginal, los calores, la incontinencia urinaria y algunos trastornos del sistema digestivo; hormigueo en las extremidades, vértigos, palpitaciones, sensación de opresión en el pecho, hipertensión. Pero tres son los que se destacan como indicadores de la menopausia: la desaparición de la menstruación, la sequedad vaginal y los sofocos o calores. Es posible encarar estas modificaciones con un sentido positivo, y esta actitud contribuirá a una mejor calidad de la vida y a la continuidad de las actividades cotidianas.

Modificaciones en la vagina

Con el pasar de los años, el organismo va perdiendo líquido y elasticidad, mostrando sequedad en la piel y en los órganos del cuerpo; los genitales externos e internos sufren el adelgazamiento de sus tejidos: los labios mayores y menores, el útero, trompas de Falopio, ovarios, y paralelamente se observa un incremento de las infecciones urinarias, flujo irritante y una mayor sensibilidad a los golpes. Algunas mujeres tienen sequedad en los ojos y menor cantidad de saliva. Esto puede contribuir a una mayor irritabilidad de los tejidos. Puede provocar molestias durante el coito, pero esto tiene solución y no debe interferir en el desarrollo de las relaciones sexuales. ¿Cómo contrarrestar estas molestias?

  1. Humidificar el ambiente y adoptar el hábito de tomar 2 litros de agua diariamente.
  2. No usar jabones ni desodorantes vaginales.
  3. No usar papel higiénico perfumado o de color, ni jabones idem.
  4. Consultar al ginecólogo o ginecóloga acerca de cuáles son los medios de lubricación más adecuados para la vagina, de modo de continuar disfrutando de relaciones sexuales placenteras.
  5. Si aparece picazón, no rascar los delicados tejido de la zona vulvar, esto evita posibles infecciones y otros problemas. Consultar al/la médica/o. Existen jabones y cremas ácidas que alivian esta molestia.

Sensaciones de calor, sofocos, sudores .

Se experimentan con mayor frecuencia después de la última menstruación. Son signos habitualmente asociados con la menopausia, aun cuando se presenten en otras situaciones, como ser en momentos de tensión emocional o de stress.

¿Por qué ocurren? Se produce una disminución de los estrógenos que coincide con un incremento de una hormona estimuladora de la gonadotropina. El acostumbramiento del cuerpo a este descenso de los niveles de estrógeno es paulatino. Con frecuencia, los calores se desencadenan en situaciones de tensión, de ambientes muy cerrados, cuando se está frente a situaciones nuevas y/o tensionantes. Se caracteriza por un sensación rápida de calor que sube por el pecho y cuello hasta la cara; ésta enrojece. Varía la intensidad de una mujer a otra: puede ir desde una sensación de fiebre hasta una sudoración leve o abundante. Puede ir acompañada por la aceleración del ritmo cardíaco, sensación de palpitaciones, sentimientos de tensión. Los sudores se presentan también durante el sueño nocturno.

¿Cómo contrarrestarlos?

  • No avergonzarse por lo que está sucediendo; no ocultarlo; incorporar el buen humor en los comentarios acerca de lo que está experimentando.
  • Usar ropa fabricada con fibras naturales (no sintéticas), fácilmente desabotonables.
  • Cuando vienen las sensaciones de sofoco, desprenderse la ropa, acercarse a un lugar fresco o ventana abierta. Relajarse, respirar lento y profundo. Abanicarse también es efectivo. Refrescarse con agua.
  • Hablar con personas que estén pasando por la misma etapa: buscar grupos de autoayuda de mujeres que estén transitando la etapa.

4. Trastornos del sistema digestivo. ¿Cuáles son y cómo minimizarlos?

Pueden ocurrir episodios de diarrea, exceso de gases (meteorismo, flatulencia) y digestiones pesadas debido al desequilibrio hormonal general que también afecta al aparato digestivo. ¿Cómo contrarrestarlos?

  • Mantener una dieta equilibrada e introducir fibras que colaboran en la eliminación del meteorismo.
  • Incluir, con moderación, la vitamina E presente en los aceites, el germen de trigo y de arroz, las legumbres, el maíz y las almendras.

Incontinencia urinaria

La vejiga sufre una pequeña atrofia y los músculos pierden potencia, razón por la cual ocurren a veces episodios de incontinencia o pérdida involuntaria de orina. Suele ocurrir cuando se estornuda, al toser o reir; también pueden aumentar las infecciones de las vías urinarias.

Engordar algunos kilos

Con frecuencia, en esta edad la actividad de comer adquiere, como en la adolescencia, un lugar importante. Si a esto se agrega la inactividad física (sedentarismo), se observa que entre los 35 y los 55 años las mujeres aumentan alrededor de 5 kilos.

Pero atención: el incremento de las grasas, en esta etapa, cumple una función importante en el organismo: convertir los andrógenos (hormonas masculinas) en estrógenos (hormonas femeninas) después de la menopausia. Por lo tanto, tampoco es aconsejable eliminar todas las grasas.

Terapias de reemplazo hormonal

En los últimos años, los ginecólogos han otorgado al período del climaterio y a la menopausia en especial, el status de enfermedad por deficiencia hormonal y la recomendación de poner en práctica terapias de reemplazo hormonal, no sólo como tratamiento de los signos de menopausia futura, sino como medicación preventiva de la osteoporosis y de enfermedades cardiovasculares.

Se plantea la utilización, con mucha cautela y control médico, de tratamientos hormonales en los siguientes casos:

  • Cuando hay molestias severas que no responden a otros tratamientos, siempre que se usen bajas dosis de estrógenos y por un período corto de seis a nueve meses.
  • En la osteoporosis, aunque hay otros tratamientos; se recomienda comenzar a utilizarlas a una edad mayor.

No deben usarse hormonas en los siguientes casos:

  • Cuando tienen antecedentes de haber padecido embolia o enfermedades cardíacas;
  • Haber sufrido cáncer de mama y,
  • Sufrir enfermedad hepática crónica.

Es preferible evitar las hormonas cuando:

  • Hubo histerectomía por cáncer de endometrio
  • Se padece enfermedad biliar (litiasis), fibroma uterino, hipertensión, asma, enfermedades convulsivas, cardíacas o renales; migrañas, epilepsia;
  • Si se toman más de 2 vasos de alcohol por día.

Riesgos e inconvenientes del uso de hormonas:

  • Aumentan el riesgo de cáncer de mama cuando el uso es prolongado.
  • Aumenta el riesgo de cáncer de endometrio si se utilizan sólo estrógenos.
  • Pueden provocar náuseas, sangrado uterino, aumento y sensibilidad en las mamas, retención de líquido.
  • Produce incremento de peso; depresión y cambios de humor; cambios en el valor de los lípidos en la sangre.

Trastornos emocionales

En el aspecto relacional, en lo que concierne a la vida de la pareja también ocurren transformaciones. Es posible que la relación de pareja aparezca atravesada por la rutina, los conflictos y tensiones producto de la vida cotidiana, y sufra un impacto.

Simultáneamente, en esta etapa ocurren pérdidas o hacen su aparición nuevas responsabilidades derivadas del envejecimiento de los progenitores y la necesidad de ocuparse de ellos. Carga que requiere de una energía y comprensión adicional.

Asimismo, se pueden intensificar las sensaciones de inseguridad, miedo, preocupación por el futuro y por el estado de salud y sufrimiento por todo. Por lo tanto, es deseable que, de existir pareja, ambas se propongan mantener un equilibrio y se demuestren mutuamente afecto, interés y atracción sexual, y busquen un nuevo equilibrio. Es la oportunidad, para elaborar nuevos ideales, utilizando los nuevos y enriquecidos recursos mentales producto de la experiencia acumulada.

Prevención de molestias, controles y estudios indicados a las mujeres entre los 40 y los 60 años

  • Realizar ejercicios físicos moderados, continuos y diariamente (30 minutos diarios de caminata) ha demostrado ser un excelente método de prevención de la osteoporosis, la obesidad y también del cáncer de mama.
  • Para prevenir la incontinencia urinaria: hacer los ejercicios de Kegel. Pueden realizarse en cualquier momento y posición y no necesitan ninguna preparación de parte de la persona:
  1. Contraiga el esfínter anal como si quisiera evitar la evacuación o expulsión de gases. Mantenga el esfínter contraído mientras cuenta hasta 5 y relájelo.
  2. Seguidamente contraiga los músculos vaginales y urinarios como si quisiera interrumpir la micción. Mantenga los músculos contraídos contando hasta 5 y relájelos.
  3. Repita varias veces cada ejercicio (como mínimo 4 veces cada hora). Prolongue paulatinamente el tiempo que dedica a contraer cada grupo muscular.
  • Cuidar la alimentación: tener una dieta variada, equilibrada y utilización no excesiva de fibra, es una buena forma de luchar contra el colesterol y el aumento de lípidos. Se recomienda incorporar a la dieta soja, brócoli, coliflor o chauchas que contienen fitoestrógenos diariamente, pues pueden mejorar las molestias del climaterio. Tomar y comer productos lácteos, o en su reemplazo calcio y vitamina D, diariamente.
  • Realizar actividades lúdicas y gozar del tiempo libre. Es sumamente saludable contar con un espacio de tiempo propio para hacer lo que a una le gusta o simplemente descansar. Más que nunca, esta etapa de la vida debe ser de reafirmación de la autonomía personal y del auto-cuidado.
  • Evitar fumar: el tabaco tiene una relación directa con los problemas cardiovasculares y la mortalidad por infarto.
  • Ingesta moderada de alcohol: ha sido demostrado el efecto cardio-protector del vino durante las comidas.

Considerando a la población femenina que atraviesa el período del climaterio y la menopausia. Se detallan los exámenes indicados. Entre los 45 y 65 años de edad:

  • Examen clínico anual
  • Control de tensión arterial
  • Control de talla y peso (prevenir el sobrepeso y la obesidad)
  • Test de Papanicolaou cada 3 años.
  • Glucemia cada 3 años en caso de ser normal (la edad de comienzo y frecuencia del estudio varía según los factores de riesgo para padecer diabetes)
  • Discusión de una Terapia de sustitución hormonal (TSH) en mujeres mayores de 50 años, con periodicidad según el resultado obtenido al suministrarlo
  • Mamografía cada 2 años hasta los 70 años.
  • Test de función tiróidea (en mujeres mayores de 50 años o ante la sospecha de disfunción tiróidea)
  • Detección de problemas de alcoholismo y otras adicciones.
  • Tabaquismo y cáncer de pulmón: dado que se halla vinculado al tabaco hay que encarar la prevención primaria y estimular la participación en programas de abandono del tabaco.

Entre los 55 y 65 años realizar todos los estudios mencionados antes y agregar:

  • Detección de sangre oculta en materia fecal (prevención del cáncer colorrectal, ya que los cánceres que se localizan en esa parte del cuerpo crecen a partir de pólipos preexistentes)
  • Colesterol (prevención de aterosclerosis y enfermedades cardiovasculares.)

Para las mujeres mayores de 65 años, indica realizar todos los estudios antes mencionados y agregar:

  • Test de audición por medio de interrogatorio periódico de las pacientes (no exige audiometría)
  • Examen de agudeza visual (visión).
Última actualización el Domingo, 04 de Mayo de 2008 13:57