Carta de un lector Imprimir

Nos escribió Martín, y por nuestro intermedio a toda la comunidad gay. Elogiamos sus ideas, pero no puedo evitar recomendar también prudencia...

hace poco en plena Avenida Rivadavia y Cachimayo una patota atacó a un grupo de socios de SIGLA porque dos de los muchachos iban tomados de la mano.
Quiero también que me permita decirle que el ir tomados de las manos sin llamar la atención no es el cambio mínimo del que habla; es un cambio trascendental que vendrá después de muchos otros cambios.
Te mandamos un abrazo

Rafael Freda


Hola a todos. Mi nombre es Martín Cano, tengo 30 años y soy gay. Escribo las siguientes líneas para que toda la comunidad gay de la argentina poco a poco empiece a despertar... o eso intento...
Caminando por la calle con mi novio de la mano me asaltó un reclamo interno; "¿por qué la gente nos mira como si esto de caminar de la mano sólo fuera cosa de héteros?"
La respuesta no tardó en salir a la luz: es culpa nuestra.  No mía y de Pato sino de todos nosotros, la comunidad gay entera, sí;  no sólo era la gente hétero de Buenos Aires la que nos miraba sorprendidos,
sino también las mariquitas que estaban de compras o girando por ahí, como si en Bs. As. estuviese prohibido que dos hombres caminaran tomados de las manos, mucho menos todavía besarse...
He aquí mi reclamo interno: nos quejamos de que un juez "hétero" prohíba el casamiento de una pareja gay, pero todavía nos cuesta a nosotros mismos creer que lo que hacemos está bien, y ni siquiera nos tomamos de la mano en público con la persona que amamos, por propios prejuicios o miedos que no deberían existir en una comunidad que lucha por ser reconocida y ser igual al resto de las personas.
Por eso me dirijo a todos; cambiemos primero nosotros si queremos cambiar el mundo, porque sin un cambio personal nada cambia de golpe en una sociedad tan tradicional como la nuestra... Empecemos poco a poco si queremos tener todo por lo que luchamos y soñamos desde siempre.
Por esto propongo a todos los que lean esta pequeña carta que me ayuden a cambiar el mundo que nos rodea. Es un paso pequeño pero sé que será grande para el futuro que nos espera.
¡TOMÉMONOS DE LAS MANOS, SALGAMOS A CAMINAR POR LA ARGENTINA MOSTRANDO AL MUNDO QUE ESTAMOS ACÁ Y QUE NO ESTAMOS SOLOS
Acostumbremos a todos a ver a dos personas del mismo sexo caminando tomados de las manos, demostrando su amor, para que en un futuro a la gente “común” no le parezca raro o descabellado que dos hombre que se aman y quieren pasar el resto de su vida juntos se quieran casar.

HAGAMOS UN CAMBIO INTERNO PARA CAMBIAR LO QUE NOS RODEA

MARTIN CANO, (gay orgulloo de serlo). Burzaco, Pcia. de Bs.As. Argentina

CARTA DE UN LECTOR
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> Nos escribió Martín, y por nuestro intermedio a toda la comunidad gay.
> Elogiamos sus ideas, pero no puedo evitar recomendar también
> prudencia; hace poco en plena Avenida Rivadavia y Cachimayo una patota
> atacó a un grupo de socios de SIGLA porque dos de los muchachos iban
> tomados de la mano.
> Quiero también que me permita decirle que el ir tomados de las manos
> sin llamar la atención no es el cambio mínimo del que habla; es un
> cambio trascendental que vendrá después de muchos otros cambios.
> Te mandamos un abrazo
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> Rafael Freda
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> Hola a todos. Mi nombre es Martín Cano, tengo 30 años y soy gay.
> Escribo las siguientes líneas para que toda la comunidad gay de la
> argentina poco a poco empiece a despertar... o eso intento...
> Caminando por la calle con mi novio de la mano me asaltó un reclamo
> interno; "¿por qué la gente nos mira como si esto de caminar de la
> mano sólo fuera cosa de héteros?"
> La respuesta no tardó en salir a la luz: es culpa nuestra. No mía y
> de Pato sino de todos nosotros, la comunidad gay entera, sí; no sólo
> era la gente hétero de Buenos Aires la que nos miraba sorprendidos,
> sino también las mariquitas que estaban de compras o girando por ahí,
> como si en Bs. As. estuviese prohibido que dos hombres caminaran
> tomados de las manos, mucho menos todavía besarse...
> He aquí mi reclamo interno: nos quejamos de que un juez "hétero"
> prohíba el casamiento de una pareja gay, pero todavía nos cuesta a
> nosotros mismos creer que lo que hacemos está bien, y ni siquiera nos
> tomamos de la mano en público con la persona que amamos, por propios
> prejuicios o miedos que no deberían existir en una comunidad que lucha
> por ser reconocida y ser igual al resto de las personas.
> Por eso me dirijo a todos; cambiemos primero nosotros si queremos
> cambiar el mundo, porque sin un cambio personal nada cambia de golpe
> en una sociedad tan tradicional como la nuestra... Empecemos poco a
> poco si queremos tener todo por lo que luchamos y soñamos desde
> siempre.
> Por esto propongo a todos los que lean esta pequeña carta que me
> ayuden a cambiar el mundo que nos rodea . Es un paso pequeño pero sé
> que será grande para el futuro que nos espera.
> ¡TOMÉMONOS DE LAS MANOS, SALGAMOS A CAMINAR POR LA ARGENTINA
> MOSTRANDO AL MUNDO QUE ESTAMOS ACÁ Y QUE NO ESTAMOS SOLOS!
> Acostumbremos a todos a ver a dos personas del mismo sexo caminando
> tomados de las manos, demostrando su amor, para que en un futuro a la
> gente “común” no le parezca raro o descabellado que dos hombre que se
> aman y quieren pasar el resto de su vida juntos se quieran casar.
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> HAGAMOS UN CAMBIO INTERNO PARA CAMBIAR LO QUE NOS RODEA
>
> MARTIN CANO, (gay orgulloo de serlo). Burzaco, Pcia. de Bs.As. Argentina
Última actualización el Viernes, 11 de Diciembre de 2009 13:20